Entradas

El día que cometí un robo

Imagen
La encontré por ahí, en uno de mis paseos vespertinos por el parque. Tiempo atrás ya me había topado con una piedra de decorado similar que decía “Be kind”. Recuerdo que aquel día iba caminando con la mirada al suelo, algunos dirán que con espíritu derrotado, yo más bien parecía buscar algo nuevo, una especie de tesoro… Encontré esa piedra, la leí “Be kind”. Pensé en la magia creada por aquel ser humano que se tomó la molestia de dar un mensaje al mundo a través de ella y me sentí afortunada de haberlo recibido. Suelo caminar cada tarde después de media jornada de trabajo para respirar un poco de aire semifresco, pero principalmente para revelar lo que dicen los árboles a través del movimiento de sus ramas, de la permanencia de sus hojas y la textura de su corteza. Así que, quizá para sorpresa de algunos, una vez más y otra vez, alrededor de 4 días vi que sobrevivía aquella piedra, justo al pie de un árbol entrecubierta de hojas amarillentas. Cada que pasaba la veía y la rozaba ligeram...

Pensamiento oscilatorio de octubre

Imagen
 Tengo la sospecha de que estoy huyendo de mi misión en esta vida. Cuando vengo camino del trabajo preguntándome qué puedo hacer para mejorar, adelantándome a los problemas que se vislumbran como para el día siguiente, y siempre tratando de ir un paso adelante, ignorando mis impulsos por detener el auto y prestar atención a todos esos rostros ausentes y desconocidos que esperan donde antes solía existir una mueblería, en la avenida Félix U. Gómez. Parece, y sólo para mi parece, que todos ellos han olvidado que la vida tiene un significado y con rostros más que cansados y apabullados, miradas caídas que desaprueban el engañoso, bastante dudoso desarrollo de esta ciudad, tienen algo por decir pero no encuentran las palabras, o pareciera que ya ni siquiera las hay. En una esquina absurda y burlona. Tal vez ni siquiera son ellos y ni siquiera parece, y en realidad soy yo quien ya no puede soportar verles y que me reflejen en la cara todas esas nebulosas ideas que suelo callar. Porque ¿...

¿Será esto el amor?

Imagen
Quisiera encontrar una manera adecuada de comenzar mis escritos, pues a menudo no me siento calificada para hacerlo. Es como si quisiera hablar de todo y al mismo tiempo, quisiera proyectarlo justo como la explosión que siento, que viene a mi cabeza, que no se visualiza, no se imagina, sólo son mis sentidos disparatados tratando de formar una imagen. Pero comenzaré por lo que viene ahora mismo a mi cabeza. Hace días que traigo en mente (como suelo anticipar mis publicaciones en Facebook) una pregunta latente y recurrente "¿Y esto es el amor?". Ni siquiera entiendo por qué comenzar con una articulación, pero es así. Quizás porque antes de preguntármelo ha sucedido algo, creo que sí. De hecho van varias cosas sucediendo. Me lo pregunto retóricamente al verte por las mañanas de cara lavada sobre la cama, cuando una de mis piernas está acalambrada bajo alguna parte de tu cuerpo. Cuando te veo en problemas y sólo deseo tener la inteligencia necesaria para resolverlos y verte sonre...

Fragmento de autodestrucción.

Imagen
¿Estamos en la era de la tecnología? ¿Es tan de la tecnología que poco a poco es menos de nosotros? ¿Aspiramos a la autodestrucción? Parece un círculo vicioso o una extraña paradoja que el ser humano construya tantos artefactos e impulse tanto la industria altamente contaminante mientras a su vez lucha por reducir "al mínimo" este impacto ambiental. No sabré mucho pero mi lógica, aunque posiblemente errada, me lleva a pensar que no tiene sentido esto de generar alto valor al consumismo, creando artículos a una velocidad que no da tiempo de reparación mientras se compromete a plantas árboles que tardarán una vida en crecer. Muchos dirán "pero ya hay otros árboles existentes" pero también están muriendo aceleradamente sacrificando su vida por nosotros. Cambiaré el término "industria" por el de "ser humano" pues constantemente se busca limpiar e incluso victimizar a este último cuando en realidad es el único responsable de lo que sucede. El ser huma...

Miedo

Imagen
Al unísono de mi respiración y el destello de una pequeña vela me he puesto a pensarlo nuevamente... Se habla mucho del miedo a la muerte, pero ¿qué pasa si el miedo es realmente a la vida? A todo aquello que pueda suceder, que nos deje en estado vulnerable, expuesto y permanezca. La permanencia de la vulnerabilidad porque la muerte sucede en un santiamén. Pero la agonía, el dolor, la exposición ante todos esos ojos, ante la frivolidad, el orgullo y la propia soberbia de sentir que somos eternos. Nos dicen que somos polvo de estrellas y parecemos creérnosla. Vemos noticias a diario y sentimos pena si tratan sobre algún cercano, pero muchas otras veces tan sólo fingimos porque trata de personas que no conocemos y si no les conocemos no nos interesa. Si lo vemos mediante el celular, tan sólo "scrolleamos" la pantalla y muy posiblemente alguna imagen animada o humorística estará debajo, así que reímos sin siquiera enterarnos del nombre de la persona fallecida que hemos sepultado...

Trascendencia

Imagen
Hace algún rato me encontré con uno de mis cuadernos que marcaba las metas fijadas para ser cumplidas el año anterior.  Encontrar algo así puede resultar nostálgico, conmovedor pero también bastante revelador. ¿Quién era yo? ¿Quién soy yo ahora? Si al escribirlo y sin alardear pero siguiendo una lógica temporal era un año menos sabia de lo que soy ahora.  366 días por ser bisiesto menos experimentada en esta empresa de la vida. La carrera más difícil, luchando y ganando 366 días más los transcurridos al día de hoy. Las hojas de este cuaderno aun eran jóvenes, como las metas trazadas en él, pero mis oraciones lo eran aún más. Descubrí un listado fantasioso que se distribuía en tres páginas de tono sepia. Quizás este tono le brinde algo de formalidad, pero pareciera que no funcionó conmigo y guiándome en su portada informal decidí desparramar algunos deseos para los cuales no he trabajado de manera constante ni un sólo día. Esta era yo, hace 366 días y poco más. Fue gracioso, au...

Casi como un prólogo.

Imagen
Mi escritura es descompuesta como muecas demoledoras de sonrisas... Es descompuesta sin pies ni cabeza. Ni una regla gramatical he aplicado estando consciente. Pero así me gusta a mí, porque lo descompuesto lleva mayor composición dentro de lo natural. Porque detesto la falsedad de lo maquiavélicamente ordenado, aniquilador de sentimientos reales. Para orden, el que llevo en los objetos de mi casa y aquel que uso para trabajar y ganar dinero. Me gusta la crudeza y la realidad tanto como lo asquerosamente cursi y repetitivo. Me gusta comparar las sensaciones corporales con elementos globales de la tierra, del universo. Me gusta oler, lamer, tragar, masticar, estrujar, acariciar porque en estos sentidos encuentras más que con la irónica obviedad de la vista y algunas veces el oído salvo que escuche a Mozart o Bach. Disfruto de la realidad ajena para crear mis propias fantasías. Disfruto del café negro, del alcohol ardiente así como del agua para decantar. Me gusta la música clásica más q...

Tu dulce cansancio.

Imagen
 Apurada por plasmar algo que no sé por qué tanto tiempo tardé en encontrar... Parecías no querer dejarme ir tirada por el cansancio de días atrás. ¿Pero qué culpa tenía yo? Si sólo quería guardar... Mi cara sobre tu frente que emanaba calor pero olía a tibio. Las yemas de mis dedos jugando a descubrirte cuando ya han paseado sobre tu piel cientos de veces atrás. Jugando a emocionarme con cada nuevo pero conocido lunar. El lienzo de tu piel que pese a los años no termino de superar. Incluso rectifico hurgando entre mis propios dedos si eres tú o soy yo. Si esa suavidad proviene de ti o de mí, ¿Será mi piel o algún ungüento impregnado en ella? Como aceite de almendras perfectamente dosificado y untado. Pero siempre me hago las mismas absurdas suposiciones convertidas en preguntas. Suele ser inútil, porque sueles ser tú. Es tu piel tan suave como la seda o incluso un poco más. Y es tu aroma ya un perfume combinado de fragancias florales, feromonas y aniversarios que te van perfecto. ...

La búsqueda de un viejo deseo.

Imagen
Me debo a mi misma muchos escritos. Me debo silencios y algunas trasnochadas. Me debo diez mil tazas de café y quizás algún cigarrillo de vez en cuando. Dejé esto por la fuerza y ahora con fuerzas lo busco. Mi querido diario, seguramente estarás por ahí tirado. Mi querido cuaderno confidente de mi primer amor,  sé que tú estás hasta quemado. En cenizas se quedaron todos aquellos sueños. Me imagino alguno que otro borde revoloteando entre el fuego. Imagino mi dolor de haber visto aquello. En cenizas se quedaron todos aquellos sentimientos. Así que por la fuerza te dejé.  Pero con la misma fuerza ahora te busco. Mi silencio es testigo, pero no tan fiable como lo son mis cuadernos en blanco. Esperando ya por años y celosos entre ellos. Pues los miro y de inmediato los tiro a la esquina de la cama. Es demasiado el ruido en mi cabeza. Son voces apiladas y desfiguradas que figuran la batalla. Son todas queriendo ser la primera, pero si una es la primera, la segunda jamás será la seg...

Si estuvieras despierta.

Imagen
 Eran sus ojos un atajo al cielo. Y no era sólo una percepción barata y alucinada.  En realidad, eran sus ojos un ímpetu de armonía, un shot de adrenalina. Era sentir la velocidad de la luz repartida en partículas de oxitocina. Eran sus ojos una nostálgica melodía. Pero no era la clásica nostalgia con tonos melancólicos.  Era la melancolía perfecta, la que al esfumarse deja una quebrada sonrisa. La que humedece el rostro. La que brota de los ojos y muere en la garganta.  Eran sus ojos la ventana de mi alma... Eran la cocina de la abuela, el abrazo de mis padres, mi primer diploma... Eran sus ojos mi primer amor, mi primer poema... Eran sus ojos, eran papel en blanco o un lienzo ante cualquier pintor. Eran y siguen siendo... Son sus ojos...  Son sus ojos y la silenciosa historia que te cuentan. Son el universo y la tristeza, son pureza. Son perdón y redención. Son sus ojos mi propio pasaje del amor. Ojalá nunca te vayas... Ojalá no. Porque son tus ojos los que da...

Melancolía restante

Imagen
Había estrellas pero ella no podía verlas. Cualquier hora del día parecía tener la melancolía de las seis de la tarde. Se preguntaba si había valido la pena elegir la soledad y esas ideas modernistas sobre la maternidad. Igual hubiera sido peor pensaba, jugando a crear escenarios con matices más miserables que el de su propia existencia. Confiaba en el libre albedrío y ahora estaba ahí sentada, acompañada de su dudoso albedrío con una botella de vino a medio terminar y etiqueta desgastada, era un cabernet que no estaba acompañando con ningún corte premium como lo acostumbraba en su vida pasada. Esta vez era un denso cabernet sobrado de alguna cena de hace tiempo que pretendía saborear al igual que un merlot al atardecer. Y no podía ver más allá de ello. Sin siquiera el ánimo de ir a su vieja cocina por alguna copa tocada por marcas de agua, se limitaba a ver el borde superior de la etiqueta desgastado por sus irregulares uñas mordidas después de uno de sus tantos episodios de ansiedad ...

Hablando con el diablo. Antes del comienzo.

Imagen
¿Será que huyo de las personas que amo, y huyo de las personas a las que potencialmente puedo amar? No me conoces y no pudiste saber todos los problemas que tuve por amor, amores fugaces y no correspondidos, amores condicionados, amores confusos. Algunos de ellos ni siquiera sé si lo eran en realidad, eran más bien una ilusión óptica colándose en algún momento vulnerable. El amor no sólo sana, el amor también daña.  El amor debe pensarse, elegirse, y no has entendido que te estoy eligiendo a ti. Si eligiera al amor por sí sólo, tomaría muchas decisiones, y dentro de todas esas decisiones quizás en alguna no estarías tú. Sé lo mucho que te puedo lastimar si tan sólo decido amar. Pero sé también lo mucho que te elijo, y es por esto que quizás me notas un tanto distante de la otra parte del mundo que no eres tú. Mi naturaleza es complicada. Me puedo enamorar del sol de la mañana y seguir sus endulzantes rayos hasta que olvido que estabas tú justo ahí a mi lado, mi naturaleza es dejarm...

En silencio.

Imagen
En silencio la vida se escucha. El estrambótico ruido mental desaparece. Es el silencio, las yemas de mis dedos y estas teclas las que están haciendo magia. Es el silencio un gran protagonista. El que permite que uno piense, que entienda, que reflexione, el que me sumerge a través de mis traumas más oscuros y en mis más gloriosos momentos. Tengo la hipótesis de que quien no disfruta el silencio no aprecia la vida. Pues a quién no le gusta detenerse en silencio, y con calma inspeccionar en lo que ha pasado, inspeccionar sobre el sitio en el que está no puede pretenderse que le guste entender lo que sucede con su vida. El equilibrio se siente en un ambiente callado, no en alguno alborotado. El silencio por sí mismo es hermoso y no es peligroso, pero debe saber manejarse. Puede ser un gran aliado en muchas de nuestras batallas si es que somos pacientes o entendemos que todo lleva un proceso. Si entendemos que debemos dejar de culparnos por las cosas que pasan, incluso cuando efectivamente...

Fragmento antes de la muerte número incierto.

Me parece que la vida se termina. Se termina lento y se termina rápido. Se termina cada día. Se lleva con ello lo mejor que fue o lo mejor que pudo ser. Triste si te quedas con lo peor que fue y con lo peor que pudo ser. La vida es breve y fantasmal. La vida se va y pareciera que no te das cuenta. La vida se va y pareciera que no te das cuenta. No sólo la tuya, sino la de los que más quieres. No sólo la de los que más quieres, sino también la tuya. Ese regalo que ha sido hoy no volverá a ser y parece que no lo estamos viendo. La vida, el encanto, la creatividad, la espontaneidad, la gracia, la dicha que acabas dejar correr en estas primeras 14 horas del día no podrás recuperarla jamás. Ese jardín que no plantaste o el que tuviste pero no procuraste. Ese jardín que hasta ahora sigue quedando solamente en tu imaginación algún día se esfumará, se sustituirá por alguna otra cosa nueva que jamás hayas tenido ni construido. Todo resumido a sueños rotos convertidos a frustraciones negadas y s...

Deseo culposo.

Me quiero esconder de ti pero no puedo. Por más que he intentado correr a lo largo de estos años, siempre terminas encontrándome. Siento como si me estuvieras viendo asomada detrás de una puerta, como un rostro borroso que se intenta colar a lo todo o nada que he construido. Pero lo que sea, ha sido desde que me aparté de ti. Es doloroso cuando vuelves. Si por mi fuera, te enterraría para siempre. Pero ¿qué era aquello entonces? Cansada de tantas versiones y tantos universos.  Pareciera que nunca podré irme. Que siempre has de alcanzarme. Parece que no te gusta dejarme en paz. Pareciera que me quieres recordar de lo que soy capaz. Lo que he hecho ya, y lo que podría hacer contigo. La vida se ha tornado difícil desde que supuestamente te dejé pero al fin logré encajar. Quizás no con mi mejor cara, pero si la más normal. Tal vez sólo tú sepas lo que deseaba ser normal. Mi vida se acabó el día que te dejé. Sólo Dios sabe con cuanto dolor lo hice. Pero una nueva vida inició con ello....

No poema al amor.

Imagen
Me ha costado mucho entenderte que a veces quiero dejarte. Arrancarte de mi piel y que fuera fácil como arrancar un pedazo de papel. Pero tú me traes nuevamente a ti. A tus ángeles, a tu sonrisa deambulante. Me cuesta entender que existas en este mundo y no seas para mí. Que compartamos la misma luna y no la contemplemos juntas. Me aferro a tus delgadas piernas, y esos huesos marcados que llevas por caderas. A tus besos sedantes... Me aferro a esa textura embriagante de tu piel. En menos palabras me aferro a ti, pero me aferro con amor y no con desesperación. Te llevo en el alma con un millón de sueños escondidos y otros tantos ya entre nuestras manos. Te llevo bajo mi ropa, bajo mi piel, y mi subconsciente. Has sido toda la belleza que no pensé encontrar jamás, y ahora no la puedo dejar escapar. Eres un concepto y a su vez un abstracto. Eres mi calor ligero de las noches de invierno y mi cielo estrellado de las noches de verano. Te amo.

Reflexión.

Recuerdo mucho cuando era niña y esos concursos de ortografía. Me enamoré de la idea de saber que podía describir mis emociones de una manera más acertada, más cercana a lo que deseaba expresar... Me gustaba escribirlo porque sentía que no tenía a quién decirlo... Así, primero mis libretas se convirtieron en mi espacio más seguro, después fue mi computadora... Así nació mi gusto por escribir. Ahora veo que me gusta pensar lento porque me gusta sentir cada palabra que escribo. Y lo pienso y lo vuelvo a pensar una y otra vez hasta que articula perfecto para mí. Así que la mayoría de las veces durante las pláticas me pierdo tanto articulando las palabras en mi mente que termino por no decir nada. Y es difícil porque cuando escribo es como si fuera mi versión más saludable, sin la amenaza de la ansiedad. Pero fuera de los escritos la amenaza es muy latente... Algunas veces son las personas, otras cuantas el lugar, o la luz, o cualquier otro factor que yo creo que para el resto son absurdo...

El precio de la ausencia.

Imagen
Se hace tarde y no has llegado. Nos has cansado durante años de esperarte. De esperar que tu sonrisa se dibuje sobre ese desanimado rostro, de esperar darte la gracia suficiente. De esperar quieras compartir la cena con nosotros. Nos hemos cansado ya de no escuchar ninguna de tus historias cuando regresas del trabajo, y nos cansamos ya de no recibir los buenos días de tu boca, porque ahora vives una realidad y es que apenas y reconocemos tu voz. Ahora ha llegado el momento en que no hay cosecha porque no has sembrado nada. Has sobrevivido por alguna extraña circunstancia, pero no has florecido y parece que es un poco tarde para que lo hagas.  Por tu parte, me imagino estás cansado también, muy cansado ya de encontrarte con lo mismo. De pensar que el sacrificio de tu felicidad garantizaría la nuestra. Que sería transaccional y ahora ves que no es así. Y te preguntas por qué y para qué seguir así. Y gritas por dentro aunque por fuera no digas nada. Por tu parte, me imagino que ves a ...

Bomba por la mañana.

Imagen
Ha pasado mucho tiempo ya y no se me ha dado esto de escribir, pero es para qué quiero escribir si te tengo a ti junto a mí sobre la cama. Si puedo pasar el tiempo deslizando mis dedos sobre tu piel y eso me ocupa bastante. Ya no me apetece escribir tanto como antes, y es que las últimas veces solía hacerlo cuando me encontraba triste. Y antes era un desborde de emociones que parecía no entender, algo que parecía no tener control, y aunque contigo soy de todo menos controlada, todo sentimiento lo plasmo sobre ti, y cada uno tengo el placer de reconocerlo. Así que hoy, por primera vez en mucho tiempo tengo esta necesidad creciente de escribirte, y esto es porque se nos acaba casi el tiempo cada que estamos juntas. Porque estamos pero todo parece transcurrir tan rápido, y créeme que te extraño.  Han sido días en los que poco nos hemos visto y a veces eso duele, pero cada maldito minuto que me das pareces enloquecerme tanto como el primero. A tu lado la vida es como un sitio maravillo...

El universo en nuestra cama.

Y cada que estoy a tu lado siento que el universo entra en nuestra cama. Cuando te tengo de frente, cuando me dejas sin aliento y aún no me puedo creer que mis orgasmos son tan tuyos, tan tuyos que olvido que en parte pudieran ser también míos.  Cuando me he entregado por completo y sé que mi mirada se clava en la tuya, en tus labios, en toda tu boca buscando refugio para al fin estallar... Cuando sé que no queda más de mi por compartirte.  Me has dejado desarmada y sin aliento. Cuando te enfocas en mí y nada más que en mí... En mis movimientos, en mi placer, en mi deseo. Cuando mágicamente aniquilas todas las barreras que pudieran existir y tienes ese don tan único para darme lo que más quiero. Para detectar cuando quiero ser tu princesa y ser tratada con delicadeza, cuando quiero que me hagas el amor, igual que cuando quiero que me trates momentáneamente como puta, sé que al final volveré a ser siempre tu princesa... Esa manera que tienes para desbordar todo mi deseo, mi luj...