Tengo la sospecha de que estoy huyendo de mi misión en esta vida. Cuando vengo camino del trabajo preguntándome qué puedo hacer para mejorar, adelantándome a los problemas que se vislumbran como para el día siguiente, y siempre tratando de ir un paso adelante, ignorando mis impulsos por detener el auto y prestar atención a todos esos rostros ausentes y desconocidos que esperan donde antes solía existir una mueblería, en la avenida Félix U. Gómez. Parece, y sólo para mi parece, que todos ellos han olvidado que la vida tiene un significado y con rostros más que cansados y apabullados, miradas caídas que desaprueban el engañoso, bastante dudoso desarrollo de esta ciudad, tienen algo por decir pero no encuentran las palabras, o pareciera que ya ni siquiera las hay. En una esquina absurda y burlona. Tal vez ni siquiera son ellos y ni siquiera parece, y en realidad soy yo quien ya no puede soportar verles y que me reflejen en la cara todas esas nebulosas ideas que suelo callar. Porque ¿...
Quisiera encontrar una manera adecuada de comenzar mis escritos, pues a menudo no me siento calificada para hacerlo. Es como si quisiera hablar de todo y al mismo tiempo, quisiera proyectarlo justo como la explosión que siento, que viene a mi cabeza, que no se visualiza, no se imagina, sólo son mis sentidos disparatados tratando de formar una imagen. Pero comenzaré por lo que viene ahora mismo a mi cabeza. Hace días que traigo en mente (como suelo anticipar mis publicaciones en Facebook) una pregunta latente y recurrente "¿Y esto es el amor?". Ni siquiera entiendo por qué comenzar con una articulación, pero es así. Quizás porque antes de preguntármelo ha sucedido algo, creo que sí. De hecho van varias cosas sucediendo. Me lo pregunto retóricamente al verte por las mañanas de cara lavada sobre la cama, cuando una de mis piernas está acalambrada bajo alguna parte de tu cuerpo. Cuando te veo en problemas y sólo deseo tener la inteligencia necesaria para resolverlos y verte sonre...
¿Estamos en la era de la tecnología? ¿Es tan de la tecnología que poco a poco es menos de nosotros? ¿Aspiramos a la autodestrucción? Parece un círculo vicioso o una extraña paradoja que el ser humano construya tantos artefactos e impulse tanto la industria altamente contaminante mientras a su vez lucha por reducir "al mínimo" este impacto ambiental. No sabré mucho pero mi lógica, aunque posiblemente errada, me lleva a pensar que no tiene sentido esto de generar alto valor al consumismo, creando artículos a una velocidad que no da tiempo de reparación mientras se compromete a plantas árboles que tardarán una vida en crecer. Muchos dirán "pero ya hay otros árboles existentes" pero también están muriendo aceleradamente sacrificando su vida por nosotros. Cambiaré el término "industria" por el de "ser humano" pues constantemente se busca limpiar e incluso victimizar a este último cuando en realidad es el único responsable de lo que sucede. El ser huma...
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